En el campo de la odontología, la finalidad de un blanqueamiento dental o blanqueamiento de dientes, es deshacerse de los tonos oscuros, que ensucian la parte exterior de las piezas dentales, producto de los malos hábitos como puede ser el consumo de tabaco o la acción de tintes o colorantes que incluyen distintos alimentos y bebidas. Asimismo, estas circunstancias se ven potenciadas en gran manera, si además no se practica una correcta higiene bucodental. Los dientes están cubiertos por una capa de esmalte donde se halla ubicado en gran número, un tipo de poro microscópico que, con el paso del tiempo, facilita la acción de compuestos orgánicos, permitiendo que se introduzcan en la dentina, obteniendo como resultado la fase de decoloración.

Primera parte de este blanqueamiento dental

Es la que pasa por las manos del paciente, ya que se deben establecer unos hábitos de buen comportamiento con nuestra salud bucodental. La visita periódica al dentista, debe incluir una adecuada limpieza de boca, así como un adecuado uso de la pasta de dientes blanqueadora, lo que favorecerá conservar la coloración natural de las piezas dentales. Este hecho evitará que las manchas se apropien del color natural del esmalte dental, intensificando un tono más oscuro y desigual. En teste caso no habría más remedio que proceder a un tratamiento blanqueador o emplear carillas y fundas para conseguir un tono más acorde con el color natural.

En que consiste el Blanqueamiento Dental

¿En qué consiste el proceso de blanqueamiento dental?

Estos procesos de blanqueamiento dental, están basados principalmente en la utilización de los denominados elementos blanqueadores, por norma general serán peróxido de carbamida y peróxido de hidrógeno, que se hallan en el gel que se aplica a distintas concentraciones. La función de este gel consiste en facilitar la entrada de oxígeno por medio de los poros del esmalte hasta llegar a la dentina, originando el deterioro de los deshechos orgánicos que quedan adheridos en ella, en diminutas partículas que reflejan la luz en mayor grado, y como resultado de ello se consigue aclarar el color de las piezas dentales. Estos tratamientos blanqueadores se llevan a cabo a través de la implantación del gel blanqueador en una férula que posteriormente se instala en la arcada dental, donde permanecerá entre una y dos horas al día, en un tiempo aproximado de al menos dos semanas. Esta acción se puede realizar en casa o visitando al doctor en la cínica dental.

¿Cuál es la función del peróxido de hidrógeno?

Actualmente, uno de los tratamientos que más se utilizan en las clínicas dentales, es mediante una técnica, diseñada especialmente con geles de peróxido de hidrógeno, cuyas funciones se incrementan a través de la exposición a una intensa luz, (LED, arco de plasma o halógena). Este hecho, se conoce con el nombre de blanqueamiento dental por fotoactivación, y minimiza notablemente los períodos de tiempo en que se deben exponer las piezas dentales al gel blanqueador. No obstante, se hace imprescindible primeramente cuidar las mucosas de la boca para que no tengan contacto con el peróxido de hidrógeno. Igualmente, doctor y paciente, se verán obligados a usar gafas protectoras durante el tratamiento.

¿Son aconsejables los kits blanqueadores?

El blanqueamiento dental fotoactivado, se puede ver potenciado con el que se realiza en casa a través del método expuesto anteriormente. Este tratamiento se mantiene activo después de su aplicación por lo que se aconseja no ingerir alimentos con demasiados pigmentos o colorantes, así como no fumar al menos en las ocho primeras horas. Existen en el mercado diferentes kits blanqueadores dentales, aunque desde aquí recomendamos el consejo o la supervisión de un profesional, acudiendo a una clínica dental. Estos tratamientos suelen ser por norma general, más económicos que si se realizara mediante fotoactivación o una combinación, pero los resultados de estos últimos, son muy superiores y de total garantía.