Los implantes dentales son uno de los procedimientos de salud y estética odontológica más comunes entre todo tipo de pacientes que buscan mejorar su sonrisa y disfrutar de una dentadura sana y bonita. Esta intervención se realiza siempre para intentar encontrar una solución ante la pérdida de una pieza dental, para asegurar que el paciente pueda recuperar su salud bucodental y no verse comprometido por la pérdida de un diente, sea por los motivos que sea.

En el caso concreto es España, en la actualidad nos encontramos a la cabeza de Europa en número de implantes dentales y, por este motivo, nos hemos animado a recabar toda la información que rodea a este procedimiento, para poder transmitirla de forma clara y directa. Por este motivo, en el día de hoy, queremos desde Tu Dentista en Coslada profundizar un poco más en este tema para poder responder a algunas de las preguntas más repetidas por los pacientes que se ven obligados a someterse a un implante dental.

De este modo, podremos ver en qué consiste realmente un implante dental, cómo se realiza la intervención y, uno de los temas más importantes y olvidados relacionados con este tipo de intervención: los rechazos. Así, veremos cómo identificar que nuestro cuerpo está rechazando el implante, cuáles son los principales síntomas y cómo podemos proceder una vez nos hayamos dado cuenta de que nos ocurre.

síntomas del rechazo de un implante dental

¿Qué es un implante dental?

Empecemos por el principio analizando concretamente en qué consiste colocarse un implante dental. Los implantes dentales son un tipo de procedimiento muy común que permiten al dentista sustituir uno de nuestros dientes por una pieza artificial que cumpla los mismos objetivos. En este post podemos ver más sobre el cuidado de los implantes dentales.

Lo primero que se suele hacer antes de colocar un implante es tener una sesión de diagnóstico, que permita observar en qué estado está el diente y cuál sería la intervención que mejores resultados ofrecería al paciente. También hay que dejar claro que no existe un solo tipo de implante dental, si no que contamos con muchas variantes para el mismo procedimiento.

Existen implantes dentales sin tornillo, laminados, cilíndricos, de carga inmediata, de titanio o de circonio, microimplantes… entre muchísimas otras opciones, que serán utilizados en unas u otras ocasiones dependiendo del contexto de cada paciente. En cualquier caso, el estudio previo que se realizará en el paciente será la clave que le dirá al dentista qué tipo de implante se adapta mejor.

¿Cómo se hace un implante dental?

Para realizar un implante dental son necesarias varias fases médicas que, dependiendo de la situación de cada paciente, tendrán una u otra duración. De manera sencilla, el procedimiento para colocar un implante se suele dividir en tres fases: valoración, cirugía y postoperatorio.

Valoración previa

El primer paso para colocar un implante dental es realizar una valoración previa que nos permitirá saber en qué condiciones se encuentra cada paciente y así poder valorar qué opción le aportará mejores resultados. Además de valorar el procedimiento a seguir y el tipo de implante a colocar también se realizan algunas cuestiones previas como puede ser una limpieza dental a fondo, con el fin de reducir las posibles bacterias que pudiera haber en la boca y que pueden aumentar el riesgo de infección después de la intervención.

Cirugía de colocación

Una vez se conocen las características concretas de cada paciente, la siguiente fase del procedimiento sería la propia cirugía mediante la cual se coloca el implante en la pieza dental seleccionada. Después de aplicar anestesia local, se realiza una incisión en la encía, se retira la pieza dental si fuese necesario y se trabaja sobre el hueso, para hacer hueco para el implante. A partir de aquí, se atornilla el implante y se prepara la zona para la colocación del nuevo diente.

Postoperatorio

Una vez está atornillado el implante dentro de la boca, comienza el proceso de postoperatorio, en el que se debe tomar antibiótico para prevenir infecciones, así como realizar ciertas revisiones periódicas para garantizar que todo marcha a la perfección.

¿Cuánto se tarda en poner un implante dental?

El tiempo que se puede tardar en poner un implante dental es bastante prolongado. Hay que tener en cuenta que, justo después de la primera intervención se colocan unos dientes provisionales antes de implante, para garantizar que la cicatrización se lleve a cabo de forma correcta y sin problemas.

De esta forma, desde que empezamos el procedimiento con la valoración previa, hasta que pasamos el postoperatorio y nos colocan el implante dental definitivo pueden pasar entre 24 horas para los implantes más modernos hasta 3 meses en el caso de los implantes más tradicionales.

En realidad, podríamos decir que cada caso concreto contará con una duración determinada, ya que juega un papel muy importante la facilidad para la cicatrización, así como la posibilidad de que suframos un rechazo del implante.

¿Cómo sabemos que es un rechazo del implante?

Una de las cuestiones que más suelen preocupar a dentistas y pacientes cuando hablamos de implantes dentales es el rechazo a la nueva pieza dental implantada. El rechazo del implante dental es una cuestión muy importante que puede jugar un papel esencial a la hora de mejorar o empeorar nuestra salud bucodental.

Para saber si se trata de un rechazo al implante dental o si, por el contrario, tenemos otra pieza dental que nos está causando problemas es muy importante saber identificar qué síntomas se atribuyen a este tipo de casos.

integración de los implantes dentales

Síntomas después de un colocar un implante dental

Para saber si estamos sufriendo (o no) un rechazo al implante lo más importante es que conozcamos cuáles son los principales síntomas que suelen aparecer. Normalmente, el rechazo al implante se produce, no por los materiales con los que están fabricadas estas piezas artificiales, si no por una mala cicatrización de nuestras encías. Los principales síntomas serían los siguientes:

  • El implante dental se mueve mientras cicatriza.
  • Aparecen ciertas molestias alrededor de la zona donde se ha colocado el implante, tanto en la propia pieza como en la encía que la rodea.
  • Aparición de pus, inflamación y enrojecimiento de la encía que rodea el implante.
  • Dolor al colocar las coronas definitivas alrededor del implante.

¿A qué se debe la mala integración de los implantes dentales?

Lo primero que debemos conocer para saber a qué se debe el rechazo de un implante dental es que no es lo mismo un rechazo que un fracaso. En el caso del rechazo, la propia encía del paciente es la que se inflama y provoca cambios dentro del implante; en el caso del fracaso, simplemente, surgió algún error que provocó que la intervención no tuviera un buen resultado.

En el caso del rechazo al implante, que es lo que nos ocupa en el día de hoy, existen algunos motivos por los que la mala integración puede tener más posibilidades de aparecer.

  • En el caso de los pacientes fumadores, los rechazos se suelen producir con más asiduidad.
  • La falta de higiene dental también suele ser otro de los motivos por los que se puede rechazar un implante.
  • No seguir las indicaciones médicas del dentista, así como evitar el consumo de antibióticos y antiinflamatorios.
  • Uso de materiales de baja calidad por parte del odontólogo, así como el grado de experiencia que tenga el profesional en este tipo de casos.
  • En muchas ocasiones, el paciente sufre otras infecciones bucales que desconoce y que pueden “contagiar” a la zona del implante, mucho más sensible después de la intervención.
  • La carga prematura sobre los implantes, es decir, la rápida colocación de las coronas de porcelana antes de que la encía haya podido cicatrizar.

¿Qué hacer para evitar el rechazo de los implantes dentales?

Si queremos evitar estos signos de rechazo de los implantes dentales debemos buscar minimizar los focos de infección, así como prestar una especial atención a nuestra boca durante el postoperatorio. Para esto, algunas recomendaciones puede ser las siguientes:

  • Lavarse los dientes después de cada comida, añadiendo a la rutina el uso de hilo dental así como de colutorios con ácido hialurónico, para propiciar una rápida cicatrización.
  • Asegurarnos de que no contamos con ninguna infección o problema en otros dientes que pueda aparecer después de la intervención y poner en peligro la cicatrización de la encía.
  • Seguir a rajatabla las recomendaciones del dentista, tomando antiinflamatorios y antibióticos durante el tiempo que el médico considere oportuno.
  • Evitar el consumo de tabaco, alcohol y azúcar para evitar infecciones y que otras piezas dentales puedan dañarse durante el proceso.
  • Asegurarnos de acudir a un dentista de calidad, sin dejarnos llevar por ofertas o descuentos que puedan priorizar un precio bajo ante un servicio de calidad que garantice también el uso de materiales de alta gama.